"Eran un hombre y una niña acróbatas que solían hacer el siguiente número: el hombre cogía un palo largo, lo ponía sobre sus hombros y la niña trepaba por él al extremo. Un día el hombre le dijo a la niña:
Para que nada nos ocurra, pequeña, cuando hagamos el ejercicio, tú tienes que estar atenta a mí y yo a ti.
La niña replicó:
Estás equivocado. Cuando llagamos el ejercicio, yo estaré atenta a mí y tú atento a ti, y así te aseguro que nada nos ocurrirá."
" Recobrar la mente", de Ramiro Calle.

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